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domingo, 4 de diciembre de 2016

CUIDEMOS DE NUESTROS NIÑOS

Hola de nuevo amigos y amigas blogueros y blogueras!

Quisiera en esta nueva entrada de mi blog hablaros sobre la importancia de cuidar de nuestros niños y niñas cuando salimos de casa, la verdad es que estamos viviendo en tiempos raros, donde creemos que podemos estar seguros y que nuestros niños no tendrán ningún tipo de problemas....

Desgraciadamente da igual en que país residas, la maldad toca hasta en los lugares mas insospechados, los mas vulnerables (los niños) pueden ser victimas de los abusos mas crueles.

Hace no mucho en televisión sacaron el caso del pederasta de ciudad lineal en Madrid.... todavía se me ponen los pelos de punta y para colmo el individuo este sale en el juicio de la manera mas tranquila (como si no hubiera pasado nada y no hubiera roto un plato) ciertamente en estos casos me gustaría que las cárceles en España se parecieran un poquito mas a las norteamericanas con todo lo que ello conlleva y aplicar los mismo castigos que allí usan.

En fín, me da la sensación de que a los españoles nos toman por idiotas....

Bueno, el caso es que quisiera desde aquí comentar a tod@s los que sois mamás y papás que viendo en los tiempos raros en los que estamos cuando bajéis con vuestros niños al parque, al campo, a la playa, a la feria, a cualquier lugar.... los tengáis vigilados, lamentablemente no nos podemos fiar de absolutamente nadie, nadie es quien dice ser, no sé si os habéis fijado pero me da la sensación de que la maldad en todos los lugares aumenta por momentos es por ello que es tremendamente importante que protejamos a nuestros pequeños y si vemos algo raro, conductas extrañas de algún individuo o individua en lugares donde hay niños, no os calléis, llamad a la policía, es mejor prevenir a curar y la mejor defensa es un buen ataque previo a que pueda suceder algo peor.

Queridos blogueros y blogueras, no es tiempo de callar y otorgar sino de actuar cuando veamos algo raro, digo esto pues hace no mucho me ocurrió ver a un tipo en un parque cualquiera de la provincia de Castellón y me pareció muy rara su conducta, miraba fijamente a las niñas e iba dando vueltas por el parque, en ese momento decidí seguirle a una distancia prudencial pero que se diera cuenta al mismo tiempo de que yo podía ver si hacia algo.

En un momento dado él se paro, se dio la vuelta y me miro y en ese momento yo también le mire de manera desafiante.... os puedo asegurar que otra cosa no tendré pero mirada desafiante me sobra.... el caso es que le mire fijamente con cara de muy pocos amigos, el tipo este se dio cuenta, se volvió a girar y se marcho.

No sé si ese día impedí a algún malhechor ( ese tipo) hacer algo malo, pero os digo que si por ese pequeño gesto evite que ocurriera algo impropio me alegro de haberlo hecho y lo volvería hacer si volviera a ver algo extraño.

Defendamos a nuestros niños y niñas que por algo es un regalo del cielo.

Lo dicho, si veis algo raro, denunciar, no os quedéis callados, a fin de cuentas son ellos los malos.



 
¡ CUIDEMOS DE NUESTROS NIÑOS Y NIÑAS!
 
 




domingo, 30 de octubre de 2016

ANGELITOS NEGROS

¿Alguna vez habéis escuchado la canción "angelitos negros" de Antonio Machín? A mi, peculiarmente me encanta, en realidad me gusta todo el trabajo de este cantante, siempre llevo un disco de él en mi coche y mientras otros conductores van con el  regatón, heavy, música electrónica ( si a eso se le puede considerar música ) u otros sonidos, a mi me gusta ir escuchando a cantantes del ayer y del hoy (siempre que merezcan la pena)

Pero a lo que voy, hace ya algún tiempo, mientras asistía como hago semanalmente a mi iglesia y ojeaba algunas paginas de mi Biblia, se sentó a mi lado una buena amiga afro caribeña un año mas mayor que yo y a continuación al lado de ella una mujer de unos setenta y algo de años, muy valenciana ella y con un acento valenciano que se notaba a kilómetros.

Tras saludar cariñosamente a ambas yo seguí ojeando mi Biblia, aquel día me sentía especialmente triste y buscaba consuelo en las bellas promesas de Cristo para con la humanidad caída, en un momento dado y mientras continuaba ojeando las escuchaba como se saludaban entre ellas y como mi amiga le preguntaba como estaba a la otra, unos segundos mas tarde paso cerca de nuestros asientos una pequeña niña de unos cuatro añitos, tan bonita ella...

La mujer mayor en ese momento comento; - es un angelito!

Mi amiga le pregunto; - ¿ alguna vez has visto a un ángel negro? y la mujer mayor le respondió;
- No, nunca.

Entonces mi amiga le dijo; - pues estas sentada al lado de una.

En aquel momento las tres nos echamos a reír y no podíamos parar, fue esa clase de comentarios que hacen que un día gris se convierta en un día con rayos de sol, ese desparpajo de mi amiga (que por cierto, se llama Ángela y nunca mejor dicho eh) ese salero caribeño que no tiene nada que envidiar a ningún otro y el hecho de que en mi caso necesitaba un respiro hicieron que todo cambiara y que el día mereciera la pena mas si cabe.

Tengo la gran suerte de tener amigas de aquí y de allá y de verdad que aprendo tanto de ellas, de sus comentarios, de sus historias, de sus vidas en sus países de origen.

Es curioso porque cuando voy en mi coche y escucho la canción del genial Machín me viene a la mente aquel día. Angelitos negros!!

Y es que aun en este mundo encuentro ángeles de todos los colores que hacen mis días mas bonitos y menos feos.



viernes, 14 de octubre de 2016

HOPE

A propósito de la esperanza...

Hope es un niño pequeñito de dos años, hasta hace pocas semanas no tenía ni siquiera un nombre.

La capacidad humana de ver maldad donde no la hay nos llega a hacer inhumanos y un día los inhumanos padres de Hope lo abandonaron, porque lo acusaron de brujería.

Hope andaba solito por las calles, comiendo basura, durmiendo al abrigo de un cielo lleno de dolor, era tratado por los inhumanos viandantes como un animal, siendo objeto de burlas y chanzas.

Aún cuando Hope no sabía que iba a recibir ese nombre, llegó a su vida la esperanza, vestida de tatuajes y con el cabello teñido de rubio con el corazón lleno de humanidad y la mirada llena de futuro.

Me pregunto cuántos pretendidos cristianos se cruzaron con aquel niño sin nombre, abandonado de todos y apreciado por nadie. Me pregunto si yo misma seria uno de ellos....

Gracias Anja Ringgren, por encarnar a Cristo con un gesto y un proyecto de salvación, por no mirar hacia otro lado, por mantener viva la esperanza en esta humanidad que agoniza.

Hoy Hope sonrie y el cielo contiene su alegria. (Mateo 25: 35-36)



HOPE

martes, 11 de octubre de 2016

ESE VESTIDO ROJO...

Hace unos días salí a cenar con algunas amistades y mi niña, lo cierto es que hacia mucho tiempo que no salía por la noche y me apetecía despejarme un poco, respirar aire y tener conversación, todo menos estar en casa ...

Fuimos a cenar algo sencillo, unos sándwiches, ensaladitas, como veis muy ligero, todo ello al lado de la playa, con una noche espectacular, una brisa que daba gusto, tenía justo a mi lado a mi niña, dormidita en el cochecito y mientras cenábamos me percate de la pareja que había en una mesa cerca de la mía.

Él era un hombre de unos 30 años, bien vestido, elegante, cabello oscuro, atractivo y ella una veinteañera morena de pelo rizado, esbelta, con un escote que dejaba poco a la imaginación y con ese vestido rojo ceñido. En un momento dado me quede observándolos, era como estar viendo una película en directo, ella estudiaba muy bien sus movimientos y a él se le veía casi como babeaba.... una sonrisita por aquí, una caricia por allá, intercambiaban trozos de sus respectivas cenas y se lo daba al otr@ en la boca con sumo cuidado y provocación..... madre mía! si en ese momento se hubiera medido la temperatura del lugar creo que los termómetros habrían explotado jejeje.

En un momento dado, debo confesar que sentí envidia y no precisamente sana, en mi vida jamás he tenido una cena como la de aquellos dos, que ese hombre se desviviera con ella me provoco un sentimiento de soledad.... se supone que yo en algún momento de la vida debería haber tenido una cena así... pero nunca ocurrió.

Justo mientras ellos cenaban volví la cabeza a mi lado izquierdo y vi unos preciosos ojitos que me estaban observando acompañados de una lindísima sonrisa que me dejó enamorada si cabe mas que la pareja que cenaban justo en frente. Me di cuenta de que estoy en ese punto de la vida en la que sabes que nunca vas a tener una cena así como la de aquella pareja, que no vas a ponerte un vestido rojo y esos taconazos pero si que voy a tener cenas mucho mas divertidas acompañadas de sonrisas espectaculares, de una carita preciosa que mira todo lo que hago y me observa en silencio.

Gracias a mi hijita, me has cambiado la vida, esto es una pasada, todo gracias a ti, te quiero preciosa!

viernes, 7 de octubre de 2016

OTOÑO...

Ya estás aquí nuevamente, echaba de menos tus colores, el aroma a tardes frescas, la caída de las hojas de los árboles, el tacto de esas chaquetas de entretiempo, esas tazas de chocolate caseros mientras te asomas por la ventana y ves pasar a esas parejas de jóvenes enamorados de la mano, el silencio en los parques mientras los niños están en la escuela, la melancolía que produce el anochecer a horas más tempranas, el recogimiento en el hogar....

En mi mundo ideal siempre sería otoño...



¡Bienvenido querido otoño!






miércoles, 5 de octubre de 2016

MI EMBARAZO (PARTE VI, MI PARTO)

Hola bloguer@s!  sigo con el relato de mi parto, pues bien, en la parte anterior del relato os conté como había sido el inicio de mi parto en esta nueva parte os contare como acabó todo.

Comencé a empujar en cada contracción y así estuve como unas dos horas, mi niña se resistía a salir al mundo (claro, ahí adentro estaba la mar de bien, jeje) el caso es que llegó un momento en que tuvieron que hacerme una última prueba que consistía en sacar un poquito de sangre de la cabecita de mi niña y así lo hicieron.

Los resultados fueron al instante, la pequeñita recibía poco oxigeno así que rápidamente los ginecólogos tomaron la decisión de llevarme a la sala de cirugía, iban a realizarme la cesárea in extremis, desde la sala de dilatación hasta la sala de operaciones había un paseíto pero fuimos tan tan rápido que apenas me percate de lo que había alrededor.

Una vez en la sala de operaciones, volvieron a inyectarme mas anestesia, me pasaron a otra camilla y mientras preparaban todo un enfermero de unos 60 años se me acerco, y me acariciaba la cabeza y la cara explicándome lo que me iban a realizar, tranquilizándome y diciéndome que todo iba a ir bien, desde aquí y sabiendo que quizá esto no lo lea nunca quiero agradecerle a ese enfermero esas palabras de cariño y sosiego. Mil gracias por ser tan atentos.

La operación comenzó y lo cierto es que no sentía nada de nada, ni como me abrieron, ni cuando sacaron a mi niña ni siquiera cuando me cerraron y me graparon.

Pero amigos/as, ese momento en el que por primera vez escuche a mi niña gemir y toser fue ...... wow! no tengo palabras para describirlo.... no podía verla, pero si escucharla, de repente los ojos se me llenaron de lagrimas.... estaba escuchando a ese ser tan pequeñito que había llevado durante nueve meses en mis entrañas... Di las gracias a Dios pues todo había ido bien y sobre todo por mi niña, por poder escucharla.... las lagrimas recorrían mis mejillas.... al cabo de unos minutos se me acercó la enfermera con mi niña en brazos, no me lo podía creer! mi hija! mi descendencia! parte de mi.... me acerco a la niña a mi cara, pude besarla, mirarla, era preciosa! a los pocos segundos se la llevaron, necesitaba oxigeno.

Los ginecólogos siguieron con la operación, en este caso para sacar la placenta y cerrarme.... realmente no sentí nada cuando me cosían. Solo daba las gracias a Dios. No podía parar de pensar en mi niña, en como estaría ella, en lo extraña que era esa nueva sensación de convertirte en madre primeriza.

Una vez que finalizo la operación me llevaron a otra sala, la de descanso, allí estuve como una hora, sentía tanto frio.... el enfermero me tapó con una manta y me pusieron aire caliente. Mi cuerpo temblaba, mis piernas empezaban a despertar de la anestesia, podía mover uno de mis pies con algo de dificultad pero podía hacerlo.

Tras esa hora, me llevaron por fin a mi habitación, la numero 233, allí en la soledad y la calma de mi habitación me quede dormida.... estaba tan cansada....

Unas horas después entraron algunas enfermeras para ver como me encontraba y al cabo de una hora mas, trajeron a mi niña a la habitación, la abrace, la bese, no me cansaba de observarla, sus manitas, su carita, sus piernecitas, su preciosa boquita, su naricita, era increíble!!

Mi familia llegó al poco tiempo, lagrimas de emoción, abrazos, palabras llenas de cariño....

La ginecóloga que me atendió en el parto apareció para ver como iba todo, le di las gracias por cuanto había hecho. Siempre la recordare como esa chica rubia, de pelo largo y tremendamente profesional. Desde mi blog, nuevamente gracias.

En el hospital pase 6 días, en los que aprendí a dar el pecho a mi hija ( por cierto, experiencia tremendamente dolorosa los primeros días), aprendí a cambiar sus pañales, a abrazarla cuando llora, a comprender sus necesidades, a ser mamá....

Os aseguro que esos 6 días se me hicieron tremendamente largos cuando estas entre cuatro paredes, postrada en una cama, apenas sin poderte mover y dando pequeños paseítos por el pasillo de maternidad con cuidado de que no te salte ninguna grapa.

Desde aquí mi apoyo incondicional a aquellas personas que pasan largo tiempo en el hospital, es muy duro, mucho.

A los 6 días nos dieron el alta a mi niña y a mí y por fin pudimos volver a casa, que alegría estar en un ambiente familiar, con tu sofá, tu cama, tu cocina, tu todo....

Ya han pasado tres meses desde que nació mi pequeña y doy gracias a Dios por tan gran bendición y regalo, mi niña es preciosa, observadora y cuando sonríe se ilumina todo, ya pesa 6 kg y 500 gr, cada vez esta mas grande, hace burbujitas con su preciosa boquita y todo aquel/aquella que la ve se acaba enamorando de ella, de esos ojazos, de esa sonrisa, es tan linda....

Por cierto, desde aquí, muchas gracias a todos/as los que me habéis regalado ropita, toallitas, pañales, juguetes, zapatitos, etc... para ella, me ha venido todo fenomenal :)

Bueno, pues aquí acabo por fin mi experiencia del embarazo y el parto, lo cierto es que ha merecido la pena a pesar de esos meses llenos de nauseas, vómitos, mal estar y el temido día del parto y los dolores insoportables de las contracciones.... pero cuando me despierto por las mañanas y veo la carita de mi niña sé que ha valido la pena, que ya nada volverá a ser como antes pero que esta nueva etapa de mi vida la voy a disfrutar como una enana.

Me despido ya de esta sección de mi blog no sin antes acordarme de esas mujeres que pronto vais a ser mamás por primera vez, es duro pero de verdad que es una bendición, mucho animo!

Hasta la próxima entrada, de parte de esta amiga.



Las flores que me regalaron durante mi estancia en el hospital.
 

 Una tarjetita de felicitación.
 Mi niña, jejeje, disculpar pero así guardo su privacidad.

domingo, 21 de agosto de 2016

MI EMBARAZO (PARTE V, MI PARTO)

Hola de nuevo amigos y amigas bloguer@s!

Ya después de mas de un mes y medio sin escribir por aquí regreso con las pilas cargadas, tras mi parto y el increíble nacimiento de mi hija, os aseguro que deseaba volver a escribir pues eso significaba que ya todo habría pasado y todo habría ido bien ( como así ha sido)

Bueno, tengo tantas cosas que contaros que no sé por donde empezar... así que, comenzare por relataros como fue el inicio de mi parto.

Pues veréis, todo comenzó el viernes 1 de Julio, yo estaba en casa y la mañana la pase bien, vino mi hermano a verme y estuvo conmigo hasta la una de la tarde, mientras el me acompañaba esa mañana, en un momento dado fui al cuarto de baño y tata tachan! expulse el tapón mucoso....(sí, suena feo y algo asquerosillo ..... pero bueno, así es)

En el hospital te enseñan que la expulsión de ese tapón puede durar varios días, así que, realmente no me preocupé mucho y seguí con mis quehaceres, una vez que se marcho mi hermano empezó a dolerme la espalda en la zona de los riñones... no era un dolor muy fuerte, se podía aguantar bien, lo cierto es que no pensé que fueran dolores de parto pero al rato llego a casa un familiar y me comento que ya eran contracciones.... (no me lo creía, ya había llegado la hora) así que, termine de recoger algunas cosas que me faltaba meter en la maleta y para el Hospital que me llevaron, una vez allí, fui a urgencias y de ahí me llevaron a la sala de monitores para ver las contracciones y el corazón de mi niña, una vez allí y tras mas de media hora en monitores empecé a sentir un dolor intenso que empezaba en la espalda y se desplazaba hacia adelante....

Le pedí a la enfermera si era posible que me suministraran algo para que no me doliera, pues a pesar que era un dolor intenso aun no era un dolor fuerte.

En aquel momento la enfermera trajo una jeringuilla para "intentar" calmar el dolor... y chas! pinchazo al pompis y ale para la habitación en la que me iban a ingresar y permanecería los siguientes seis días.

Nada mas llegar a la habitación el dolor paso de ser intenso a ser extremadamente doloroso ( el calmante que me suministraron no valió de nada) llegó a ser tan doloroso que me caían las lagrimas y suplicaba a mi acompañante que llamara a la enfermera.

Al cabo de unos pocos minutos en los que ya solo suplicaba que me pusieran la epidural llego la celadora con la silla de ruedas para trasladarme a la sala de dilatación, suplicándola que por favor me pusieran lo que fuera pero que me lo pusieran ya!!!!

Así que como pedí la epidural tuve que firmar antes un papelito ( no leí nada de lo que ponía, no estaba como para ponerme a leer) al cabo de unos minutos en los que creo que ya me había oído todo el hospital por mis suplicas a voces llego por fin el anestesista ( según comento la celadora era el mejor anestesista de todo el hospital y que había tenido suerte que en aquel momento él estuviera allí) ( no tuve suerte, Dios hizo que mi niña naciera en el momento en el que él estaba, soy muy afortunada por ello)

Ese hombre tenía manos increíbles, no sentí ningún dolor a la hora de pincharme en la espalda, después del parto no me quedó ningún tipo de secuelas, desde luego doy gracias a Dios porque puso a aquel hombre justo ese día.

Bueno el caso es que un segundo antes de que me pusiera la epidural, el dolor se volvió aun mas terrible y de mi boca salían esas palabras de; - ¡ no puedo! ¡no puedo!
A lo que el anestesista ( un chico joven y muy serio con barba de unos treinta años) me dijo; ¡ sí puedes!....  Lo dijo tan seriamente que me llego al alma, fue como un mensaje divino de Dios animándome a que en aquellos instantes fuera fuerte ante lo que me venía.

Una vez que me pincho, quise darme la vuelta para agradecerle, pero ya no estaba allí, se marcho corriendo, visto y no visto.

La celadora me ayudo a recostarme, cuando quise percatarme mi mano seguía cogida a la de ella, ni siquiera me había dado cuenta de que durante todo el proceso ella me cogía de la mano, lo cierto es que me sentí bien, personas tan atentas y empáticas.

Una vez recostada empezó a calmarse el dolor, se me durmieron las piernas y sentía calma y volví a sentirme bien.

Las contracciones seguían y al cabo de las dos horas ya había dilatado 4 cm. Llego la noche y aun seguía en progreso de dilatación... sobre la una de la madrugada ya había dilatado los 10 cm a los que como mínimo hay que llegar para comenzar a empujar.

Mientras yo estaba en ese proceso, en calma y sin dolores, en las otras salas había un par de mujeres que se ve que no habían querido la epidural y los gritos que emitían daban miedo, parecía como si las estuvieran matando....

Pues bien, llegado el momento entraron los ginecólogos ( una chica y un chico de menos de treinta años pero muy muy profesionales) y me indicaron que empezara a empujar.

Empuje y empuje todo lo que podía cada par de minutos en que la siguiente contracción aparecía.

Bueno amigos y amigas, en la siguiente parte os seguiré contando como siguió la cosa, no os lo perdáis que aun tengo muuucho que contar.

Un saludito de parte de mi niña y mío.